De Homero a los Presocráticos | Ficha de Citas
De Homero y Hesíodo
a los Presocráticos.
Ficha de Citas
HOMERO
Homero, el Destino y su
significado político. Época de transición entre los mandatos divinos y la
democracia.
Circa 800 a.C.
ÍLÍADA I, 1-55: “Canta,
oh diosa, la maldita cólera del pélida Aquiles que causó a los aqueos
incontables dolores, precipitó al Hades muchas valientes almas de héroes y a
ellos mismos los hizo presa para los perros y para todas las aves – y así se
cumplía el plan (Boulé) de
Zeús – desde que por primera vez se separaron tras haber reñido
el Atrida, soberano de hombres, y Aquiles, de la casta de Zeús.
¿Quién de los dioses
lazó a ambos a entablar disputa? El hijo de Leto y de Zeús, pues irritado
contra el Rey una maligna peste suscitó en el ejército ya que el Atrida
había deshonrad al Sacerdote Crises, quien llegó a las veloces naves de los
aqueos cargado de inmensos rescates para su hija (…) Pero esto no plugo en el ánimo de Agamenón que lo alejó
de mala manera: ´no la pienso soltar, antes se hará vieja en mi casa, en Argos,
aplicándose al telar y compartiendo mi lecho
(…).
Nueve días sobrevolaron
el ejército las flechas del Dios y al décimo Aquiles convocó a la hueste a una asamblea
(Ágora)…”.
Homero y la
autorreflexión.
ODISEA XX, 5- : “Tal
Odiseo yacía sin dormir meditando ruinas para los galanes. Salían en esto las
siervas divirtiéndose con ellos, con chistes y bromas, lo cual encendió la ira
en el pecho del rey. Dudaba en su interior si matarlas a todas o
dejarlas jugar con aquellos. Y así el corazón le ladraba, como ladra la perra
que ampara a sus cachorros al acercarse alguien extraño. Tal a Odiseo le ladró
el corazón pero golpeándose el pecho dijo: “Calla ya corazón que otras cosas
más duras sufriste como el día que el Cíclope, de fuerza sin par, devoraba mis
valientes amigos: tu allí te aguantaste y mi ardid te sacó de la cueva
(…).
Y entonces Atenea,
desde el cielo bajando a su lado, se acercó y le dijo: que el sueño te calme:
penoso es pasar una noche toda entera en cuidados. Bien pronto saldrás de tus
males”.
Sigmund Freud, Duelo
y Melancolía (1917): “Consideremos la perspectiva de que la afección del
melancólico nos abre el camino a la constitución del yo humano. Vemos
cómo una parte del yo se sitúa frente a la otra y la valora críticmente como si
la tomara por objeto (…). El insomio de la melancolía testimonia su rigidez. El
complejo melancólico se conduce como una herida abierta, atrae a sí de todos
lados energía de carga y alcanza un total empobrecimiento del yo que se resiste
al deseo de dormir (…) La realidad impone a cada uno los recuerdos y esperanzas
que constituyen puntos de enlace de la lívido con el objeto, su veredicto de
que dicho objeto no exista ya, y el yo, situado ante la interrogación de si
quiere compartir tal destino, se decide, bajo las influencias de la
satisfacción narcisista, a cortar ligazones con el objeto abolido (…) Trábanse
en la melancolía infinitos combates que se desarrollan en el sistema
inconsciente”.
HESÍODO
Circa 800 a.C
Teogonía
I: “Antes que todas las cosas fue Caos; y después Gea la
de amplio seno, asiento siempre sólido de todos los Inmortales que habitan las
cumbres del nevado Olimpo y él Tártaro sombrío enclavado en las profundidades
de la tierra espaciosa; y después Eros, el más hermoso entre los dioses
Inmortales, que rompe las fuerzas, y que de todos los dioses y de todos los
hombres domeña la inteligencia y la sabiduría en sus pechos”.
FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS
TALES DE MILETO
626 – 546 a.C.
DK11 A 11, Laercio I,
27: “Tales supone que el agua (hydor)
es el principio (arché) de todas las cosas y que el cósmos
está animado y lleno de demones”.
DK11 A 12, Aristóteles,
Met I, 3, 938b: “La
mayoría de los que filosofaron por primera vez creyeron que los únicos principios
(arché) de todas las cosas son de especie material.
Pues aquello a partir de lo cual existen todas las cosas, y lo primero a partir
de lo cual se generan y el término en que se corrompen, permaneciendo la
sustancia pero cambiando en los accidentes, dicen que es el elemento y el
principio de las cosas que existen; por esto creen que nada se genera ni se
corrompe, pues tal naturaleza se conserva siempre. Pues ha de haber alguna
naturaleza, ya sea única o múltiple, de la cual se generan las demás cosas,
conservándose ella. En cuanto al número y la especie de tal principio no todos
dicen lo mismo, sino que Tales, iniciador de tal filosofía, dice que es el agua
(y por ello también manifestó que la tierra está sobre agua).
EMPÉDOCLES
495 – 435 a.C.
DK 31 B 6,
Aecio, I, 3, 20: “Empédocles dice que hay cuatro elementos: fuego, aire, agua y
tierra y dosfuerzas originarias: amistad y odio, una de las cuales es
unificadora y la otra divisoria”.
Alej, Met. 27,
15: “La mezcla de los elementos y su reunión en lo Uno
producida por la Amistad (Filía) traen consigo el cambio
hacia lo menos y la Unidad, en tanto que la división producida por el Odio crea
la multiplicidad”.
ANAXÁGORAS
500 – 428 a.C.
59 A 1: “Se
afirma que Anaxágoras fue juzgado por haber dicho que el Sol (Helios)
es una masa incandescente (…) También que por irreligiosidad habría sido
condenado a muerte aunque otros afirman que esperó su muerte en prisión. Otros
afirman que fue apoyado por Pericles y puesto en libertad”.
59 A 18: “No
se miraba con buenos ojos a los filósofos de la Naturaleza (Fýsis),
por entonces llamados “charlatanes de lo que está en las alturas” porque
pretendían esfumar lo divino en causas desprovistas de razón, fuerzas ajenas a
la providencia y circunstancias movidas por la Necesidad (Ananké).
Así Anaxágoras fue puesto en prisión”.
59 A 47, Platón, Fedón
96a-d: “En cierta ocasión escuché a alguien que leía un libro
de un tal Anaxágoras donde se afirmaba que un intelecto (Noús) es
el ordenador y causante de todas las cosas (…) Para mi desilusión me encontré
con que el hombre imputaba las cosas al aire, el éter y otras cosas materiales”.
59 A 47, Aristóteles, Metafísica
I, 4: “Anaxágoras se sirve del Noús como de una
máquina teatral para la formación del Cósmos”.
59 A 102, Aristóteles, Parte
de los animales: “Anaxágoras dice que el hombre es el más
inteligente de los seres vivos a causa de tener manos, pero lo razonable es
decir que ha recibido manos por ser el más inteligente”
Frederich Engels, El
papel del trabajo en el pasaje del mono al hombre (1895): “En la
evolución se da entonces el paso decisivo: la mano era libre y podía
adquirir ahora cada vez más destreza y habilidad; y ésta mayor flexibilidad se
transmitirá de generación en generación”.
59 A 43,
Aristóteles, Sobre el Cielo: “Para
Anaxágoras, al contrario de Empédocles, los elementos son homeómeros. El
aire, el fuego y todas las demás cosas son mezclas de estas semillas (Espérmatas).
Por ello las cosas nacen de estas”.
59 A 61,
Aristóteles, Metafísica: “Todo se
genera a partir del ser, aunque de un ser en potencia y de un no-ser en
acto; y esto es lo Uno de Anaxágoras. Esto es: “todas las cosas estaban juntas
en potencia pero no en acto””.
Aristóteles,
Física: “Dice
Anaxágoras: todas las cosas estaban juntas y en reposo por un tiempo infinito,
y el Noús introduce el elemento separador”.
PITAGÓRICOS
Desde
570 a.C en adelante.
58 B 17, Aristóteles,
Acerca del cielo 268al0
“Como afirman los pitagóricos, el todo y las cosas todas se definen en el
número tres, y es que el fin, el medio y el principio componen el número de
todo y su número es la tríada”.
58 B 4, Aristóteles,
Metafísica 985b23:
“Los llamados pitagóricos se aplicaron al estudio de las matemáticas y fueron los primeros en hacerlas progresar, así que,
cebados en ellas como estaban, creyeron que sus principios (archaí)
eran los principios de todas las cosas. Dado que los números son por naturaleza
los primeros de estos principios, y en los números se les antojaba contemplar
múltiples similitudes con lo que es y lo que deviene -más que en el fuego, la
tierra y el agua, porque, por ejemplo, tal afección de los números era la
justicia, tal otra alma y entendimiento, otra la ocasión, y de modo
semejante, por así decirlo, lo demás-, y al ver además en los números las
afecciones y las proporciones de las escalas musicales, dado además que las
otras cosas parecían asemejar a los números toda su naturaleza, y los números
daban la impresión de ser los primeros de toda la naturaleza, supusieron que
los elementos de los números eran los elementos de todas las cosas y que todo el cielo era armonía y número.
Y cuantas similitudes podían mostrar entre los números y las escalas musicales
en relación con las afecciones y partes del cielo y en relación con el
ordenamiento cósmico en su conjunto, las reunían y trataban de hacerlas
corresponder. Y si algo faltaba en alguna parte, se desvivían porque todo el
sistema les resultara coherente. Es posible deducir que para los pitagóricos los contrarios son los principios (archaí) de los seres, y de una de ellas, cuántos y
cuáles son. Sin embargo, no articularon ninguna explicación clara acerca de
cómo se pueden reducir a las mencionadas causas, pero parece que ordenaron los elementos según su causa
material, y es que afirman que la sustancia está configurada y modelada a
partir de tales elementos, como inmanentes en ella”.
44 A 23,
Aristóteles, Acerca del Alma: “Nos ha llegado también otra
teoría sobre el alma (psyché)... Dicen que es una especie de armonía (Harmonía). Y es
que la armonía es una mezcla y
composición de contrarios, y el cuerpo está compuesto de contrario (…).
Ellos sólo intentan decir qué clase de realidad es el alma; en cambio, acerca del cuerpo que la acoge no
especifican nada, como si fuera posible, al modo de las historias
pitagóricas, que un alma cualquiera se revista de un cuerpo cualquiera”.
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