Sofistas | Ficha de citas
PROTÁGORAS DE ABDERA
Diógenes, IX, 50: “Fue Protágoras el primero que sostuvo que ´sobre
cualquier cosa hay dos proposiciones contrarias entre sí´, aplicando este
principio en sus discusiones dialécticas (dialektiké techné). Además,
dijo que ´el hombre (ánthropos) es la medida de todas las cosas, de las
que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son´. Dijo
también que el alma no es más que sensaciones (aísthesis) y que todos
los juicios son verdaderos. Otra de sus obras reza: ´con respecto a los dioses,
no puedo conocer ni si existen ni si no existen, ni cuál sea su naturaleza,
porque se oponen a este conocimiento muchas cosas: la oscuridad del asunto y la
brevedad de la vida humana´. Por ello fue desterrado por los atenienses y
quemadas sus obras en el ágora. Fue el primero en recibir honorarios de 100
minas luego de haber sido mozo de cuerda, como nos cuenta Epicuro. Fue además
visto por Demócrito cortando leña”.
Platón, Protágoras, 320 (habla Protágoras): “Los hombres vivieron
en un principio dispersos, sin que existiera la sociedad (pólis), lo
cual los hizo víctimas de las fieras, al ser más débiles que ellas. Esto se
debía a que no poseían la técnica política (techné politiké). Trataron
entonces de reunirse y de proveer a su conservación mediante la fundación de
grupos sociales, pero, una vez reunidos, se dañaban recíprocamente por seguir
careciendo del arte de hacer política, de modo que se volvieron a dispersar y
siguieron muriendo en mano de las fieras”.
Platón, Menón 91 (habla Sócrates): “Protágoras, durante más
de cuarenta años, sin que nadie se diera cuenta en toda Grecia, corrompía a sus
alumnos y los dejaba peor de lo que los había recibido”.
Sexto Empírico, I, 216: “Protágoras sostiene que el hombre (ánthropos)
es la medida de todas las cosas (...) de forma que él podría decir que el
hombre es la norma de todo lo real. Por esta causa sólo admite lo
fenoménico-subjetivo, introduciendo, en consecuencia, el relativismo. De esta
tesis parece deducirse su afinidad con los pirrónicos, aunque se diferencia de
ellos”.
Dice que la materia es fluyente, pero, a medida que fluye, las adiciones
compensan las pérdidas, y que las sensaciones se transforman y cambian en
relación con la edad y con las demás disposiciones del cuerpo. Dice también que
el fundamento (arché) de todo fenómeno subyace en la materia, de manera
que ésta se manifiesta a todos y a cada uno de los hombres como es en sí mismo,
mas éstos perciben una u otra representación según sus diferencias individuales
o sus diferentes disposiciones (despierto, dormido, etc). Así, acontece que el
hombre es la norma de todo lo real. Todo lo que se manifiesta a los hombres,
es, y lo que no se manifiesta a ningún hombre, no es”.
Sexto Empírico, Adversus Matematicus, VII, 60: “Algunos incluyen a Protágoras
entre los filósofos que suprimen el criterio de verdad por el hecho de afirmar
que todas las representaciones son verdaderas”.
Platón, Teeteto, 166 (habla Protágoras): “En la educación se
debe producir una conversión desde un estado a otro mejor. Ahora bien, el
médico origina esta conversión gracias a los medicamentos, el sofista con sus
discursos (...) De igual manera los buenos y sabios oradores hacen que las
cosas convenientes al Estado parezcan justas, frente a las que son perniciosas.
Pues a cada Estado le parece justo y bello lo que efectivamente es para él
(...) No hay nada que sea lo esencialmente verdadero por naturaleza (phýsis),
sino que es el parecer de la colectividad (pólis) el que se hace
verdadero cuando se formula”.
Sexto Empírico, VII, 55: “Los criterios artísticos tienen que ser o los
propios o los propios de los artistas o de los profanos. Pero, por las razones
antes expuestas, los criterios de los profanos no pueden servir para juzgar,
como tampoco el profano, ni sirven los de los artistas, como tampoco el
artista. Por tanto, no existe criterio artístico”.
Quintiliano, III: “Se dice que Protágoras y Gorgias fueron los primeros
en estudiar las pasiones (pàthos)”.
Aristóteles, Retórica, 5: “Protágoras fue el primero en
distinguir los géneros (génos) en los nombres: masculino, femenino y
neutro”.
GORGIAS DE LEONTINOS
Filóstrato, Vida de los Sofistas, I: “Parece que
Gorgias fue el primero en hacer discursos (lógoi)
improvisados. En cierta ocasión fue al teatro de Atenas y dijo: “propongan
ustedes un tema”, demostrando que podía hablar sobre cualquier cuestión (máthesis) confiándose en la ocurrencia
del instante”.
Aelio, V: “Gorgias se
presentaba al público vestido de púrpura”.
Sexto Empírico, Adversus Matematicus, VII (resumen): “Gorgias
negaba el criterio de verdad en su libro titulado `Sobre el no ser` exponiendo tres juicios fundamentales para ello:
que nada existe pues es incompatible pensar que existe el ente y el no ente a
la vez (…), luego, que aunque algo existiese, sería incognoscible para el
hombre ya que si lo pensado fuera existente, todo lo pensado existiría,
cualquiera que sea la manera de ser pensado (…) finalmente, que si algo pudiese
ser conocido, sería incomunicable para los demás. Es que la palabra, dice
Gorgias, se origina a partir de las cosas del mundo exterior en cuanto se
presentan a nosotros (esto es, a partir de lo sensible). Así, de la presencia
del sabor nace en nosotros la palabra relativa a esta cualidad, y de la
impresión de color la referente al
color. Si esto sucede así, la palabra no es representativa del mundo exterior,
sino que es el mundo exterior el que vuelve significativa la palabra. Y nos
agrega Gorgias que, incluso aunque la palabra tenga realidad, difiere del resto
de lo real. Así, la palabra no capta la mayor parte de las cosas reales”.
Plutarco, Sobre la gloria de los atenienses, 5: “La
tragedia floreció porque constituyó un relato maravilloso y porque produjo con
sus mitos y pasiones un engaño, como dice Gorgias, de tal naturaleza que quien
cae en él se hace más justo que quien no incurre en el mismo. Quien es engañado
se hace más sabio que quien no se deja engañar”.
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